En el punto exacto donde el río Palena se funde con el mar, en la remota localidad de Bajo Palena – Raúl Marín Balmaceda, nació en 2019 un movimiento que está reescribiendo la narrativa de la Patagonia Norte.

Se trata de Mujer Austral, una organización comunitaria que emergió del aislamiento para transformarlo en una red inquebrantable de apoyo, identidad y empoderamiento.

Por su ubicación geográfica, Raúl Marín Balmaceda es un territorio de contrastes con su belleza indómita y desafíos constantes. En este contexto de ruralidad extrema es donde este grupo de mujeres han sabido romper barreras, fomentando la autonomía económica y social que habitan este rincón del mundo.

Un manifiesto en seis ejes

La agrupación despliega su energía a través de seis pilares estratégicos que funcionan como una brújula para la comunidad: Patrimonio, Arte, Género, Ciencia, Comunidad y Deporte. Mediante estos ejes, han construido una plataforma de incidencia real donde el arte se utiliza como una herramienta de sanación, la ciencia se democratiza para todos y el patrimonio recupera los nombres y relatos de las mujeres que, desde el anonimato, forjaron la historia local.

No solo realizan actividades, ellas construyen un espacio donde la historia se cuenta con voz de mujer y el conocimiento científico se vuelve parte del territorio.

Turismo con enfoque de género

Uno de los hitos más luminosos de su trabajo es la vinculación con el turismo local. Mujer Austral ha logrado transformar la actividad turística en un motor de equidad social. Sus experiencias en Bajo Palena – Puerto Raúl Marín Balmaceda son mucho más que simples recorridos, son inmersiones profundas en el espíritu de la Patagonia norte.

Experiencias que invitan a descubrir:

–Rutas Patrimoniales: Un viaje a la memoria oral y los saberes de los pioneros que con astucia lograron avanzar en tiempos agrestes.
–Senderos del Bosque Siempreverde: La oportunidad de caminar entre árboles y vegetación nativa, nos permite sentir el olor de la naturaleza y recorrerla entendiendo su ecosistema.
–Ciencia Bajo las Estrellas: La observación del cielo nocturno con Mujer Austral no es solo mirar estrellas, es una invitación a silenciar el ruido cotidiano para conectar con la inmensidad.

En lo personal estas tres rutas en su conjunto fueron para mi una de las mejores experiencias de turismo que he realizado este último tiempo ya que al unir cultura, ciencia y naturaleza, Mujer Austral demuestra que el turismo puede  «y debe» ser sostenible, justo y sobre todo, profundamente humano.

En sus manos, el territorio no es solo un paisaje, es un legado vivo que ellas protegen y comparten con el mundo.